Abogados de familia y otros colectivos critican la ley de custodia compartida

Los abogados de familia, las feministas y la UEFACC (Unión Estatal de Federaciones y Asociaciones por la Custodia Compartida) consideran que la ley de custodia compartida de 2005 es un fracaso, como mínimo. En efecto, cada colectivo desde su perspectiva particular ve esta ley de forma negativa, no ocultando su indignación al respecto y apremiando a los políticos para que la cambien de inmediato.

La ley establecía que la guarda y custodia de los menores podría ser dictaminada por un juez en los casos en que hubiera un informe fiscal favorable, incluso sin acuerdo entre las partes. En opinión de los abogados de familia, el problema jurídico de esta ley radica en la decisión del Tribunal Constitucional de suprimir la obligación de que la fiscalía informe favorablemente al respecto. Tal y como han indicado los abogados de familia, esto es inconstitucional.

Por su parte, el colectivo de feministas y la UEFACC, más que centrarse en el aspecto jurídico de la ley, se han hecho eco de las consecuencias sociales y psicológicas que su aplicación. En efecto, las feministas han señalado que la custodia no debe ser compartida, que el niño necesita una estabilidad, al igual que todo el mundo. Que no puede criarse en dos ambientes y dos casas distintas, con dos educaciones. La UEFACC, asumiendo esta crítica, va más allá y ha señalado la dimensión social de la aplicación de esta ley. Según ellos, ha generado 1,4 millones de huérfanos prematuros.

Como se ve, la ley de guardia y custodia compartida de 2005 y las decisiones del Tribunal Constitucional no han gustado a nadie, ni a los abogados de familia ni a otros colectivos. Es de esperar que esta ley sea pronto modificada o derogada. En cualquier caso, si usted está envuelto en un proceso de divorcio en el que hay menores implicados, póngase en contacto con nosotros. Somos abogados de familia profesionales y conocemos la legislación vigente al dedillo, por más que sea injusta o rocambolesca.

Abogados de divorcios en Madrid, cómo cocinarlos

Los abogados de divorcios de Madrid no se cocinan y de hecho este texto nada tiene que ver con cocinar abogados de divorcios en Madrid. Más bien se trata de una rocambolesca idea pensada para atraer su atención y que conozca las ventajas de contar con abogados de divorcios en Madrid en el caso en el que usted desee divorciarse y de que resida en Madrid. Si quería practicar el canibalismo, conocer las nuevas tendencias en antropofagia o saber algo sobre los últimos estudios etnográficos referentes al canibalismo ritual, entonces no siga leyendo, no encontrará aquí nada de su interés. Esto es un blog jurídico especializado en divorcios y como tal, el canibalismo solo nos interesa en la medida en que se pueda alegar como causa de divorcio y similares.

Dicho lo anterior, cabe deducir que si usted (sí, usted) está leyendo estas líneas no está interesado por las cuestiones anteriores, por lo demás bastante interesantes. Es más, dado que se ha interesado por conocer las ventajas de contar con abogados de divorcios en Madrid, estamos dispuestos a aventurar que usted se va a divorciar tarde o temprano y que vive en Madrid o en sus alrededores. Bien, si ese es el caso, entonces pasamos ya a las ventajas que tiene el hacer esto.

 

1. La cercanía. Si su abogado reside en su ciudad o en una cercana, podrá visitarlo personalmente y cuando tenga alguna duda. Usted puede ser tan insistente como desee, pues las distancias lo permiten.

 

2. Conocimiento de la legislación autonómica. Muchas de las leyes autonómicas, es decir, son de aplicación en el territorio perteneciente a una comunidad autonómica dada, porque su parlamento tiene competencia para legislar sobre esos asuntos. Los abogados de divorcios de Madrid conocen de sobra la legislación que se aplica en esa comunidad autónoma.

 

3. Si vive en Madrid contará con variedad. En efecto, dado que Madrid es enorme y está superpoblada, es fácil encontrar abogados de divorcios en Madrid. Así que usted tendrá donde elegir. Sería distinto si usted fuera de una población pequeña, donde probablemente no habría abogados especializados en divorcios o habría uno, a lo sumo. De hecho en Accidentalia trabajamos a nivel nacional.

 

Estas son razones suficientes para contratar abogados de divorcios en Madrid si se dan las circunstancias anteriormente mencionadas.

Lo que piensan algunos abogados de divorcios sobre el vaivén de las estadísticas

Los abogados de divorcios vemos como todos los meses aparecen en la prensa digital e impresa de este país dos o tres artículos dedicados al aumento/disminución de los divorcios. Estos artículos suelen ir asociados a las consecuencias de la crisis sobre las rupturas de los vínculos matrimoniales. De tal modo que el número de divorcios se ve como un indicador de la gravedad de la crisis económica que actualmente soportamos. Aquí hemos hablado sobre el tema muchas veces, sin embargo dado que para la prensa generalista nunca es suficiente y siempre se puede hablar una vez del tema, no iba a ser menos para nosotros, de modo que como abogados de divorcios dedicaremos, nuevamente, unas líneas al vaivén de los cifras relativas a los divorcios.

En primer lugar, se habla de un descenso generalizado en el número de divorcios, el cual es mayor en la actualidad que en el año 2002, antes de la entrada en vigor del famoso divorcio exprés. Mucho se ha hablado de todo ello. Hay quien ha demonizado a esta ley, hay quien se lamenta de la disminución del número de divorcios y otros más se escandalizan con ello. Sea como fuere, sí que se observa que desde el punto de vista sociológico, los divorcios han aumentado, mientras que es la cuestión económica la que ha mermado en los últimos años su número.

Sociológicamente el divorcio no se ve como algo negativo, ni tampoco el matrimonio como algo sagrado. Se trata de un cambio en la escala de valores. A tal cambio en nuestra forma de concebir el mundo respondía la ley de divorcio exprés, que permitía ganar tiempo y ahorrar dinero. Es una ley a la altura de las circunstancias. Por su parte, la cuestión económica que limita el número de divorcios que se producen es contingente, es decir, está apegada inexorablemente a las circunstancias en las que vivimos. Si los costes del divorcio disminuyen o si la situación económica mejora, los números de divorcios aumentarán.

En cualquier caso, si quiere divorciarse consulte con unos abogados de divorcios, ellos le asesorarán y le indicarán cuál es el modo más rápido y económico de hacerlo. Los abogados de divorcios estamos empeñados en romper estas estadísticas contingentes.

La vivienda familiar: consulte a unos abogados de divorcio.

Los abogados de divorcio son la mejor opción a la hora de divorciarse, ellos le pueden asesorar sobre aspectos importantes, como pueden ser los que rodean a la vivienda familiar. En efecto, en la mayoría de los casos de divorcio los cónyuges comparten una vivienda, de la cual puede ser titular uno de ellos o los dos. Al cubrir una necesidad básica de la vida humana, la vivienda tiene un tratamiento especial en el Código Civil. Nosotros, por nuestra parte, diremos algunas palabras en torno a este tema.

En primer lugar, quién ocupará la vivienda o qué se hará con ella una vez disuelto el vínculo matrimonial puede resolverse pacíficamente, a través del convenio regulador. De hecho, esta forma de hacer las cosas es la que más recomiendan los abogados de divorcio, puesto que es más barata y menos traumática.

En segundo lugar, si la disolución del matrimonio no es pacífica, entonces la decisión la tomará el juez, en base a lo que se estipula en el Código Civil. Así, si el matrimonio tiene hijos, según el artículo 96 del Código Civil, “el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario en ella corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden”, primando así el interés de los hijos sobre los intereses de los cónyuges. No obstante, puede ocurrir que los hijos queden repartidos entre ambos cónyuges. En ese caso, en el mismo artículo se dice que será el juez quien decidirá al respecto.

En el caso de que el matrimonio no tuviera hijos, la vivienda se la quedaría el titular de la misma, a no ser que el no titular sea “el más necesitado de protección” o que las circunstancias hagan aconsejable que la vivienda sea ocupada por el cónyuge no titular. Esto será de carácter temporal, como dice el artículo 96. Igualmente, el cónyuge no titular puede disfrutar de la vivienda siempre que ambos cónyuges lo acuerden pacíficamente en el convenio regulador. No obstante, en caso de no existir dicho acuerdo en el convenio regulador, el artículo 96 del Código Civil deja claro que el cónyuge no titular podrá disfrutar de la vivienda con una autorización judicial.

Si necesita resolver un asunto relacionado con la separación de vienes le aconsejamos que consulte a unos abogados de divorcio. Ellos sabrán asesorarle.

Si los abogados de familia no consiguen convencer a las partes, le toca mediar al juez

Los abogados de familia pueden llegar a conseguir que, en una separación, nulidad de matrimonio o divorcio, ambas partes lleguen a un acuerdo. Este se verá plasmado en el convenio regulador. Ahora bien, cuando las partes no son capaces de llegar a tal acuerdo o cuando el convenio regulador no cumple con lo estipulado en el Código Civil, entonces es el juez quien debe decidir de “los hijos, la vivienda familiar, las cargas del matrimonio, liquidación del régimen económico y las cautelas o garantías respectivas”. Los artículos del Código Civil que regulan esta intervención del juez son los artículos 92-101. Sea como fuere como abogados de familia, aquí vamos a tratar uno de ellos, pues nos es imposible ofrecer un tratamiento detallado de estos por motivos de espacio.

El artículo que vamos a pararnos a comentar es el 96. Este consta de cuatro párrafos. En él se establece el disfrute de la vivienda y de los “objetos de uso ordinario en ella corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden”. Esto queda especificado en el primer párrafo del artículo.

En el segundo párrafo del artículo, se deja al juez la potestad para decidir lo procedente, en el caso en que los hijos queden separados entre los cónyuges, es decir unos en compañía de uno de los cónyuges y los otros en compañía del otro. En este caso, “lo procedente” se entiende que es aquello que vela por los intereses de los hijos menores.

El tercer párrafo hace referencia a la situación en la que la pareja no tiene hijos. Este se refiere, al igual que el primero, al uso de la vivienda y del ajuar pero, como hemos dicho, para los casos en los que no hay hijos. En este caso, la parte no titular de los bienes podrá disfrutar del uso de los mismo, siempre que “lo hicieran aconsejable y su interés fuera el más necesitado de protección”. El tiempo durante el cual disfrutará del uso de los bienes será estipulado por el juez, de forma prudencial. “Prudencial” quiere decir aquí mientras que la parte más necesitada de protección continúe en tal situación de necesidad.

El último párrafo es una aclaración del tercero. Se especifican las circunstancias en las que la parte no titular de los bienes mencionados podrá disfrutar de ellos. En este caso, se requiere el consentimiento de los dos cónyuges o, en caso de no existir este, de “autorización judicial”.

Siempre es mejor que todo esto quede decidido en el convenio regulador, no obstante si necesita los servicios de unos abogados de familia, puede ponerse en contacto con nosotros.

Los abogados de divorcios pueden ayudarle con el convenio regulador

Sus abogados de divorcios pueden asesorarle a la hora de realizar el convenio regulador, si es que se divorcia por la vía rápida. En cualquier caso, puede leer este artículo, en el que tratamos los requisitos legales del convenio regulador, recogidos en el artículo 90 del Código Civil. Como venimos diciendo, el divorcio por la vía pacífica requiere de un convenio regulador entre ambos cónyuges. Si bien es, como hemos señalado al empezar, aconsejable contar con unos abogados de divorcios, a continuación enumeraremos los puntos mínimos que ha de contener un convenio regulador para que pueda ser considerado legal, según establece la legislación vigente.

El artículo 90 del Código Civil es claro al respecto, sobre todo después de las nuevas redacciones de algunos de sus puntos introducidas en la Ley 42/2003, de 21 de noviembre, de modificación del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de relaciones familiares de los nietos con los abuelos, en la Ley 15/2005 y de 8 de julio, por la que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio. En ambas leyes se introducen algunos nuevos elementos en el mencionado artículo 90 del Código Civil.

Así, tal y como establece el artículo 90, el convenio regulador deberá contener las siguientes especificaciones:

 

1. Según la nueva redacción introducida por la Ley 15/2005, de 8 de julio, “el cuidado de los hijos sujetos a la patria potestad de ambos, el ejercicio de ésta y, en su caso, el régimen de comunicación y estancia de los hijos con el progenitor que no viva habitualmente con ellos”. Es decir, quién se encargará de cuidar los hijos de ambos cónyuges, así como el derecho a verlos por parte del cónyuge que no conviva con ellos.

 

2. El apartado b de este artículo se introduce con la Ley 42/2003, de 21 de noviembre. En este caso, teniendo en cuenta el interés de los hijos de la pareja, se establece “el régimen de visitas y comunicación de los nietos con sus abuelos”.

 

3. “La atribución del uso de la vivienda y ajuar familiar”. Es decir quién usará la vivienda y lo que en ella haya, desde la vajilla hasta los muebles.

 

4. “La contribución a las cargas del matrimonio y alimentos, así como sus bases de actualización y garantías en su caso”.

 

5. “La liquidación, cuando proceda, del régimen económico del matrimonio”.

 

6. Por último, “La pensión que conforme al artículo 97 correspondiere satisfacer, en su caso, a uno de los cónyuges”. En este caso es la pensión a la que tiene derecho el cónyuge siempre que su situación económica empeore a causa del divorcio o separación.

 

Respecto de estos requisitos, cabe decir que en el artículo 90 se establece que será el juez quien ratifique el acuerdo, siempre que no se perciban perjuicios para los hijos. Asimismo, establece las condiciones de la aprobación del régimen de visitas de los nietos por los abuelos, el cual se aprobará una vez los abuelos hayan dado su consentimiento en una audiencia con el juez.

Si tiene dudas sobre el particular no dude en contactar con nosotros. Somos abogados de divorcios profesionales.

Anomalías estadísticas entre el aumento de abogados de divorcio y el número de divorcios

El número de abogados de divorcio ha aumentado en León, mientras que el número de divorcios disminuye, a la par que disminuye el número de matrimonios. La disminución del número de matrimonios no nos interesa, al menos, de momento. Sí que nos interesa que se diga que ha disminuido el número de divorcios en León a la par que aumenta el número de abogados de divorcio. ¿Qué significa esto? Bueno, en realidad se podrían dar diversas interpretaciones de estos datos.

En primer lugar, el número de abogados es, en general, muy grande. Cada año salen de las universidades miles de ellos. Por otra parte, la crisis económica y las altas tasas de desempleo lleva a muchos abogados a intentar buscarse la vida por su cuenta, viendo en este nicho una oportunidad, pues los datos más antiguos al respecto hablaban de un aumento del número de divorcios desde la aparición del divorcio exprés. Es decir, que son muchos los profesionales que ven una salida laboral convirtiéndose en abogados de divorcio.

En segundo lugar, si el número de matrimonios disminuye es lógico que disminuya el número de divorcios, lo cual es para los abogados de divorcio un problema, pues al aumentar su número decrece, con toda seguridad su cuota de mercado. En este caso, no se puede achacar la disminución de los divorcios a la crisis económica, sino a la disminución de los matrimonios, la cual sí que se podría atribuir a la crisis económica. En efecto, dada la actual situación es complicado casarse y crear una familia.

En tercer lugar, lo que sí que parece claro es que, de un modo u otro, la causa principal del aumento de abogados de divorcio estaría, por un lado, en el aumento de divorcios entre los años 2006 y 2010, por otra parte, la causa de la disminución del número de divorcios podría estar en la disminución del número de matrimonios que, a su vez, tendría como causa la crisis económica, de modo que, finalmente, esta es también la causa profunda de que los divorcios hayan disminuido.

En cualquier caso, si está pensando en casarse no lo haga, pues terminará divorciándose. Por otro lado, si está pensando en divorciarse y necesita contar con los servicios de unos abogados de divorcio, póngase en contacto con nosotros. Será un placer resolver su caso.

Un abogado para divorcio va menos a los tribunales hoy que antes

Cualquier abogado para divorcio que mantenga un blog como el de nuestra página web, en el que informamos de la actualidad relativa a este tema, estará cada día más confusos sobre los datos que se vierten respecto de la relación entre el número de divorcios en los últimos años y la crisis económica. En efecto, si en otras entradas hemos dicho que el número de divorcios tiende a disminuir debido a la crisis, dato este que en su día conocimos a través de la prensa escrita, ahora, a través de la prensa escrita, hemos sabido que, en realidad no disminuyen, al menos en Jaén, sino que se resuelven, normalmente, por vía pacífica, sin llegar a lo contencioso.

Las razones son las mismas por las que se ha dicho que los divorcios disminuían, a saber, la crisis económica, la disminución de costes o el ahorro. Y es que resulta mucho más barato divorciarse por la vía pacífica que por lo contencioso. Por la vía pacífica, sin ir más lejos, solo es necesario un abogado para divorcio, mientras que por la vía contenciosa son necesarios dos, un abogado para divorcio para cada cónyuge. El ahorro, a este respecto, es considerable. Por ejemplo, si la pareja que quiere romper su vínculo matrimonial contrata su abogado para divorcio con nosotros, el coste será de 200 euros por cada cónyuge, incluyéndose en este precio los honorarios del abogado para divorcio y del procurador, el asesoramiento jurídico y los costes del procedimiento judicial.

Esto implica que el abogado para divorcio cada vez visita menos los tribunales, pues cada vez son menores los casos que se resuelven por la vía contenciosa. A esto hay que sumarle el hecho de que los divorcios se pueden resolver hoy a través de Internet, más el hecho de que cada día el uso de esta herramienta está cada vez más extendido.

Sea como fuere, si está pensando en divorciarse y necesita un abogado para divorcio, no dude en ponerse en contacto con nosotros. Será un placer ayudarle en todo lo que necesite.

¿Qué se puede hacer en caso de manipulación de menores?

Recientemente hemos sabido algunos datos espeluznantes, respecto de la manipulación de los menores en caso de divorcio. En este caso hemos conocido que el 30 % de los menores, hijos de padres divorciados son manipulados por alguno de sus padres. Es decir, que de 150.000 niños, 30.000 de ellos son manipulados por sus padres, por ambos o por alguno de ellos. Esta manipulación, tal y como indican desde la asociación Filia, consiste en una especie de lavado de cerebro, se le enseña al menor a odiar a su padre o a su madre y a sus familiares, de tal modo que es «él mismo» el que indica que no quiere ver a su padre o madre. Es un tipo de maltrato infantil. En estos casos, lo más aconsejable es siempre contactar y consultar con abogados de familia.

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Consulte con un abogado matrimonialista si le corresponde alguna pensión

Un abogado matrimonialista tiene la respuesta más docta en caso de divorcios. Tal vez no sea infalible, pero está fundamentada. Es por esto que, antes de hacer presuposiciones, es mejor consultar con él en materia de pensiones por divorcio. De estas hay varios tipos, aunque aquí vamos a hablar de dos: la pensión compensatoria y la pensión indemnizatoria. No se trata de la misma pensión y se reciben bajo distintos supuestos. Correspondería a un abogado matrimonialista, en cualquier caso, determinar por cuál hay que luchar, sobre la base de las circunstancias particulares de su cliente. Sea como fuere, vamos a ver en lo que sigue cada una de estas pensiones.

 

1. Pensión compensatoria

 

Según el artículo 97 del Código Civil, y sus posteriores redacciones, el cónyuge que sufra un desequilibrio económico causado por una separación o divorcio, tiene derecho a recibir una pensión compensatoria, siempre que su situación empeore con respecto a su situación durante el matrimonio. Allí se establecen una serie de circunstancias, 8 son las que se concretan explícitamente, que habrán de tenerse en cuenta a la hora de fijar la pensión en la resolución judicial.

En este mismo artículo se establece que será en la resolución judicial en la que se establecerán las bases para la actualización de la pensión, así como las garantías para que esta se haga efectiva y la cuantía de la misma.

En la nueva redacción del artículo 97, en la de la Ley 15/2005, de 8 de julio, por la que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio se hace especial hincapié al carácter temporal de esta pensión.

Si cree que está en condiciones de recibir esta pensión le aconsejamos que deje su caso en manos de un abogado matrimonialista.

 

2. Pensión indemnizatoria

 

El artículo 1.438 del Código Civil también prevé esta pensión indemnizatoria. Esta se aplica para matrimonios en régimen económico de separación de bienes. En este caso, el cónyuge que haya trabajado para el mantenimiento de la casa habrá contribuido con su trabajo a las cargas familiares, por lo que tendrá “derecho a obtener una compensación”. Cuando los cónyuges no lleguen a un acuerdo, entonces corresponderá al Juez fijarla.

Del mismo modo que en el caso anterior, si esta es su situación le recomendamos que consulte con un abogado matrimonialista.