Los abogados de familia afectados por la crisis: ya hay más despidos que divorcios

Los abogados de familia, al igual que el resto de las empresas de todos los sectores económicos del país, nos vemos afectados p0r la crisis económica tan dramática que estamos viviendo desde hace más de cinco años. Al menos así pinta el panorama la prensa.  En efecto, a día de hoy las cuestiones relativas al derecho de los trabajadores, tales las indemnizaciones por despido, los despidos improcedentes, el derecho a cobrar el paro, etc. son las reinas del cotarro jurídico, habiendo hecho bajar posiciones a  los casos de divorcio. De hecho, tanto es así que algunos colegas nuestros ya están pensando en cambiar de especialidad… No, es broma. En realidad no sabemos de abogados de familia que quieran cambiar de especialidad debido al impacto de la crisis económica. Sea como fuere, lo cierto es que la crisis está afectando a toda la sociedad, abogados de familia incluidos. No obstante hay que hacer algunas aclaraciones al respecto, para que la información aparecida en la prensa sea correctamente interpretada.

Los abogados de familia y la tradición

Tradicionalmente los divorcios y las herencias eran las cuestiones que más llevaban a las personas a los despachos de los bufetes de abogados, tanto de abogados de familia como de abogados especialistas en herencias. Sin embargo, en la actualidad las consultas acerca de cuestiones laborales han desbancado a las anteriores. Así nos encontramos con que lo que mayoritariamente consultan los españoles cuando visitan un despacho de abogados son asuntos relativos al derecho laboral. Ahora bien, ¿qué significado tiene esto, exactamente? Es lo que vamos a tratar de elucidar a continuación.

Abogados de familia y cuestiones circunstanciales

El aumento de las consultas por asuntos laborales es un hecho circunstancial. En efecto, debido a la grave crisis económica y a la famosa reforma laboral, la quiebra de empresas y el número de despidos se han disparado, de modo que cada día es un número de personas muy grande las que pierden su empleo, con el consecuente aumento en la demanda de servicios jurídicos relacionados. Es decir, la gente se sigue divorciando más o menos igual que siempre, sin embargo está perdiendo el empleo con una celeridad nunca antes vista. Esta dramática situación tendrá que parar en algún momento, lo cual no implica que se vaya a crear empleo, sino que debe llegar un nivel en el que no se puedan perder más empleos. Pero esto se sale de nuestra competencia como abogados de familia.

Sea como fuere, con crisis económica o sin ella, si estás pensando en divorciarte o en la separación, no dudes en contactar con nosotros. Somos expertos abogados de familia.

 

Abogados de familia y asociaciones retrógradas

A los abogados de familia nos preocupan ciertas ideas retrógradas que suelen ser defendidas por sectores conservadores de la sociedad, los cuales, valga la redundancia, se asocian para expandir el conservadurismo en todos los ámbitos de la vida en los que su moral tribal ha de imponerse, desde su punto de vista. Estos ámbitos de la vida son el matrimonio, la maternidad, la orientación sexual, etc. En nuestro caso nos preocupa lo relativo al matrimonio y al divorcio. Y es que  The Family Watch una fundación que está presente en 65 países (entre ellos España) y que tiene un carácter consultivo en el ECOSOC (Comité Económico y Social de la ONU) dice que tomando ciertas medidas se podrían evitar hasta el 40% de los divorcios. Como abogados de familia no hemos podido hacer otra cosa que investigar un poco qué puede llevar a un organismo como The Family Watch a decir algo que, probablemente no es cierto.

Abogados de familia y The Family Watch

Solo es necesario escribir en Google el nombre de esta organización para encontrar su página web. Y solo es necesario visitar su web y echarle un vistazo para ver que, en realidad, The Family Watch es una fundación con un fuerte carácter conservador. Para ellos la familia es la familia tradicional cristiana, de ahí que la posibilidad del divorcio les resulte aterradora. Y de ahí también que lleguen a conclusiones tan estrambóticas como que se pueden evitar el 40% de los divorcios con un periodo de reflexión. Por supuesto, para ellos esto conlleva que el Código Civil debería reformarse para incluir una especie de periodo de reflexión previo al divorcio. Es decir, si usted quiere divorciarse, antes tendrá que pasar por este periodo de reflexión.

Como abogados de familia no podemos más que echarnos las manos a la cabeza, sobre todo teniendo en cuenta que, desde el punto de vista de esta asociación, fundación o lo que sea, el 40% de parejas que se divorcian son unos imprudentes que toman decisiones trascendentales en sus vidas sin una previa reflexión. Lo que se dice es que el 40% de los divorcios son producto de decisiones tomadas demasiado a la ligera. Desde nuestro punto de vista decir esto es una exageración, propia de los sectores conservadores que intentan imponer su moral tribal llamándola “ética”.

Abogados de familia y divorcio

Entendemos que el divorcio es indeseable y que pasar por ello no es lo mejor que le puede pasar a alguien, sobre todo cuando hay hijos de por medio. Sin embargo, no hemos de olvidar que cuando el divorcio comienza a ser una opción es porque el vínculo matrimonial ya no está en crisis, sino directamente quebrado. En tales circunstancias, mantener el vínculo matrimonial es una auténtica sandez. Es preferible el divorcio y que cada cónyuge vaya por su lado. De ahí que poner trabas al divorcio sea, desde nuestro punto de vista, una aberración. Precisamente, el que nos podamos divorciar con relativa facilidad es algo que resuelve un problema, en lugar de crearlo. Los abogados de familia no podemos entender, en este sentido, que las personas que jamás se divorciarían intenten evitar que otras personas se divorcien con argumentos tan débiles.

Abogados de familia y otros colectivos critican la ley de custodia compartida

Los abogados de familia, las feministas y la UEFACC (Unión Estatal de Federaciones y Asociaciones por la Custodia Compartida) consideran que la ley de custodia compartida de 2005 es un fracaso, como mínimo. En efecto, cada colectivo desde su perspectiva particular ve esta ley de forma negativa, no ocultando su indignación al respecto y apremiando a los políticos para que la cambien de inmediato.

La ley establecía que la guarda y custodia de los menores podría ser dictaminada por un juez en los casos en que hubiera un informe fiscal favorable, incluso sin acuerdo entre las partes. En opinión de los abogados de familia, el problema jurídico de esta ley radica en la decisión del Tribunal Constitucional de suprimir la obligación de que la fiscalía informe favorablemente al respecto. Tal y como han indicado los abogados de familia, esto es inconstitucional.

Por su parte, el colectivo de feministas y la UEFACC, más que centrarse en el aspecto jurídico de la ley, se han hecho eco de las consecuencias sociales y psicológicas que su aplicación. En efecto, las feministas han señalado que la custodia no debe ser compartida, que el niño necesita una estabilidad, al igual que todo el mundo. Que no puede criarse en dos ambientes y dos casas distintas, con dos educaciones. La UEFACC, asumiendo esta crítica, va más allá y ha señalado la dimensión social de la aplicación de esta ley. Según ellos, ha generado 1,4 millones de huérfanos prematuros.

Como se ve, la ley de guardia y custodia compartida de 2005 y las decisiones del Tribunal Constitucional no han gustado a nadie, ni a los abogados de familia ni a otros colectivos. Es de esperar que esta ley sea pronto modificada o derogada. En cualquier caso, si usted está envuelto en un proceso de divorcio en el que hay menores implicados, póngase en contacto con nosotros. Somos abogados de familia profesionales y conocemos la legislación vigente al dedillo, por más que sea injusta o rocambolesca.

Si los abogados de familia no consiguen convencer a las partes, le toca mediar al juez

Los abogados de familia pueden llegar a conseguir que, en una separación, nulidad de matrimonio o divorcio, ambas partes lleguen a un acuerdo. Este se verá plasmado en el convenio regulador. Ahora bien, cuando las partes no son capaces de llegar a tal acuerdo o cuando el convenio regulador no cumple con lo estipulado en el Código Civil, entonces es el juez quien debe decidir de “los hijos, la vivienda familiar, las cargas del matrimonio, liquidación del régimen económico y las cautelas o garantías respectivas”. Los artículos del Código Civil que regulan esta intervención del juez son los artículos 92-101. Sea como fuere como abogados de familia, aquí vamos a tratar uno de ellos, pues nos es imposible ofrecer un tratamiento detallado de estos por motivos de espacio.

El artículo que vamos a pararnos a comentar es el 96. Este consta de cuatro párrafos. En él se establece el disfrute de la vivienda y de los “objetos de uso ordinario en ella corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden”. Esto queda especificado en el primer párrafo del artículo.

En el segundo párrafo del artículo, se deja al juez la potestad para decidir lo procedente, en el caso en que los hijos queden separados entre los cónyuges, es decir unos en compañía de uno de los cónyuges y los otros en compañía del otro. En este caso, “lo procedente” se entiende que es aquello que vela por los intereses de los hijos menores.

El tercer párrafo hace referencia a la situación en la que la pareja no tiene hijos. Este se refiere, al igual que el primero, al uso de la vivienda y del ajuar pero, como hemos dicho, para los casos en los que no hay hijos. En este caso, la parte no titular de los bienes podrá disfrutar del uso de los mismo, siempre que “lo hicieran aconsejable y su interés fuera el más necesitado de protección”. El tiempo durante el cual disfrutará del uso de los bienes será estipulado por el juez, de forma prudencial. “Prudencial” quiere decir aquí mientras que la parte más necesitada de protección continúe en tal situación de necesidad.

El último párrafo es una aclaración del tercero. Se especifican las circunstancias en las que la parte no titular de los bienes mencionados podrá disfrutar de ellos. En este caso, se requiere el consentimiento de los dos cónyuges o, en caso de no existir este, de “autorización judicial”.

Siempre es mejor que todo esto quede decidido en el convenio regulador, no obstante si necesita los servicios de unos abogados de familia, puede ponerse en contacto con nosotros.

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